Historia de los elefantes en circos

En muchos circos, las condiciones en las que viven los elefantes son intolerables, teniendo que pasar sus vidas como `payasos de circo´, la mayor parte del tiempo encadenados y en espacios extremadamente pequeños sobre todo por la noche o durante el transporte. La falta de aseo,
comida insuficiente, los abusos, son algo muy común en los circos. Incluso si se cumplen las `directivas´ de circos (reglamentación sobre la tenencia de animales en circos en Alemania), algo que en la práctica no es posible en los circos de Alemania, no podemos ignorar un hecho:
¡las necesidades naturales de los elefantes no se pueden abarcar en los circos!

Documentación sobre la tenencia de elefantes en el Circo Krone (en alemán).

La comida:

Es normal cometer errores en la tenencia de elefantes cuando no se abarcan sus necesidades más básicas como la comida, el aseo, etc. Además, la toma de comida, que consituye un aspecto importante para una ocupación apropiada de los elefantes, no se tiene en suficiente consideración en los circos. No sólo se les da muy poca comida con composiciones inapropiadas, sino que tampoco se les da la adecuada para mantenerlos ocupados, por ejemplo con ramas.

Comportamiento social:  

Los circos no pueden abarcar las necesidaes sociales de los elefantes. Y se hace especialmente evidente en los siguientes aspectos de los que carecen los circos: grupos sociales en forma de grupos familiares, crianza y cuidados de sus crías. En su ambiente natural, los elementos básicos que forman el comportamiento de los elefantes son sus jerarquías sociales y los cuidados de sus crías. En los circos, se les niega este comportamiento fundamental. Los elefantes son los animales con lazos sociales más estrechos que conocemos; y no puede haber dudas de que los elefantes añoran a sus compañeros. El aislamiento de animales tan sociales como los elefantes se puede considerar como una forma de maltrato animal. Por desgracia, todavía quedan muchos circos en los que los elefantes están solos. Incluso los circos que cumplen con las directrices, no pueden dar a sus elefantes las estructuras sociales apropiadas y, por lo tanto, los prerequisitos para el comportamiento social típico de su especie. Debido a que los elefantes no crían en circos, no se hace posible el establecimiento de relaciones familiares normales, incluso en grupos. Tomando en consideración el comportamiento social típico de la especie, no es posible una tenencia de elefantes en circos de acuerdo con su comportamiento natural.

Necesidad de movimiento y comportamiento de confort:

Otra de nuestras críticas son las carpas poco ventiladas o aclimatadas, praderas exteriores poco estructuradas o que ráramente se utilizan, y el hecho de que en muchos casos, los animales permanecen encadenados casi permanentemente. Como resultado de las cadenas, todos los elefantes de los circos son privados de sus movimientos naturales y del comportamiento típico de su especie durante 16 ó 24 horas al día, a lo largo de aproximadamente 300 días al año. Esto no puede ser compensado en absoluto por el tiempo que pasan en la pradera.

Así, en lo que se refiere al comportamiento de confort y los patrones de movimiento típicos de la especie, no es posible la tenencia en circos itinerantes de los paquidermos de acuerdo con su comportamiento natural, ya que praderas diminutas con pastores eléctricos y con `cuerdas de tender la ropa´ no permiten una tenencia seria de elefantes. El tranporte continuado y el estrés resultante de este transporte

Ocupación/entrenamiento:

Si se compara con el comportamiento en libertad, la `ocupación compatible con el comportamiento por medio del entrenamiento y el trabajo´ estipulada en las `Zirkusleitlinien´ como compensación a la falta de una autoocupación y movimiento, no es apropiada para el comportamiento natural de los animales. En cambio, hay muchas enfermedades (causantes de un considerable y permanente dolor y sufrimiento a los elefantes de circos) que pueden ser perfectamente ser atribuídas al entrenamiento – apoyarse sobre la cabeza, sobre las patas delanteras, sobre las patas traseras, etc.-
Dr. Fred Kurt: Von Athleten mit beschränker Leistung und Dresseuren mit schrankenlosem Ehrgeiz (en alemán).

En consecuencia, los circos itinerantes no pueden asegurar una ocupación compatible con su comportamiento, ni por medio del entrenamiento/trabajo, ni durante el tiempo que pasan en la pista.

Las consecuencias: casi todos los elefantes de circo sufren de problemas físicos y mentales severos, que son a menudo obvios a los ojos de los no expertos. Parece que son particularmente los elefantes africanos los que tienen más dificultades para adaptarse a las condiciones de los circos. Además, la esperanza de vida de los elefantes africanos en circos es más corta que la de los elefantes africanos en libertad. Sufren con frecuencia de problemas de crecimiento y patas traseras deformadas. En muchos circos en los que se dan las dos especies
de elefantes, los elefantes asiáticos son a menudo cláramente más grandes, lo que se contradice con su biología y con estudios científicos hechos con animales en libertad. Las causas potenciales incluyen el destete prematuro, comida inapropiada, muy poca luz solar (especialemente durante los meses de invierno), la falta de movimiento, y movimientos inapropiados (entrenamiento). Algo que también es muy llamativo es la formación de manchas `duras´, por ejemplo incrustaciones debidas a la falta de oportunidades para rascarse y bañarse.
Problemas debidos a la cautividad de lefantes africanos en circos alemanes (en alemán).

Además, ambas especies sufren casi siempre de problemas severos de comportamiento, como el conocido `balanceo´ (estereotipia), caracterizado por los movimientos de cabeza estereotipados hacia adelante y hacia atrás. Este comportamiento repetitivo sin ningún objetivo o función son a menudo el resultado de situaciones de estrés, incluído el aburrimiento. Sin embargo, este `balanceo´ de los elefantes difiere de un animal a otro y no es señal de calidad de las condiciones. De todas formas, se puede asegurar que los elefantes en su ambiente natural nunca muestran este `balanceo´.

El artículo publicado en la 20 edición de la `Elefanten-Magazin´ : `Opiniones de un biólogo sobre la tenencia apropiada para la especie´ (en alemán), hace referencia a este tema.

Aspectos sobre la seguridad:

En los circos, no es posible la tenencia de elefantes respetando la seguridad. Ya sólo las actuaciones de los paquidermos en la pista requieren un tipo de tenencia basada en la dominancia del cuidador. Esto significa la necesidad de una dominancia de por vida de los entrenadores. Sin embargo, hay muchos ejemplos que reflejan el hecho de que esta dominancia permanente es imposible. Los humanos sufren regularmente de ataques que en ocasiones tienen como consecuencia la muerte, causados por elefantes de circos. Desde 1980, hay evidencia de al menos 52 personas muertas y otras 145 heridas (de forma severa) en manos de elefantes de circos (en Europa y Norteamérica). Este peligro permanente no puede prevenirse mientras estos enormes animales vivan en circos. Este problema incalculable e incontrolable de accidentes no puede tolerarse. Y suele ser habitual que tras
estos accidentes venga la muerte del animal.

Efectos sobre la audiencia:
Los elefantes de circo normalmente son traídos de su ábitat natural, es decir, no nacen en los circos o en los zoos. Esto significa que los circos no contribuyen a la conservación de la especie, sólo por el hecho de `consumir´ elefantes.
En términos didácticos, la presentación comercial de este animal salvaje se contradice con todas las razones de hoy en día a favor de la tenencia de especies de animales salvajes amenazadas. En opinión de la Asociación Europea para la Protección de los Elefantes, no tiene nada que ver con la educación sobre naturaleza o medio ambiente, ni siquiera alerta de problemas medioambientales; así, no es apropiado hablar de la tenencia de elefantes en circos como `valorable pedagógicamente´.

 


Conclusión:
en resumen, si consideramos su comportamiento en libertad, no se puede
clasificar ninguna de las dos especies como adecuada para vivir y ser
entrenadas en circos.
Nuestra documentación de 2000 -`Elefantes de circo, vidas encadenadas´
(en alemán), revela los déficits de la tenencia de elefantes en circos. Los
argumentos indisputables de esta documentación tienen como objetivo
ayudar a acabar con el abuso comercial de elefantes en circos tan pronto
como sea posible.

Bases legales referentes a elefantes en circos en Alemania.
1. Bases legales:
Como norma, cualquier tenencia de animales salvajes como elefantes, rinocerontes, etc. (en zoos,
circos y de forma privada) ha de cumplir con las provisiones mínimas estipuladas en el
`Säugetiergutachten´ de 1996 (opiniones expertas sobre mamíferos, artículo en alemán).
• La provisión principal para elefantes: un área mínima de 500 m².

2. En los circos, se permiten algunos déficits.
Se aprueban excepciones en circos ya que (como resultado de la influencia de grupos de presión) el
trabajo en la pista se considera una ocupación diaria apropiada para su comportamiento. El hecho de
que los cuidados apropiados para el comportamiento de los elefantes no son posibles, quedó
claramente demostrado en los argumentos expuestos enteriormente. Sin embargo, la ley dice: si el
elefante está `ocupado´ diariamente mediante entrenamiento y trabajo, el área en la que vive el
elefante puede ser más pequeña de lo estipulado en `Säugetiergutachten´. La normativa
correspondiente puede encontrarse en las llamadas `Zirkusleitlinien´ de 2000:
• provisiones de las `Zirkusleitlinien´ en lo referente a la tenencia de elefantes en circos:
– espacio del suelo (encadenamiento): 10 m² por animal; no quedan
especificadas instalaciones interiores.
– Espacio requerido para las praderas exteriores (de 1 a 3 animales): 250 m²,
más 20 m² por animal extra.
Si no se hacen ensayos ni trabajo diario en la pista (al menos 1 hora al día), el animal no recive
ninguna `ocupación diaria adecuada para su comportamiento´, y tiene que vivir de acuerdo con las
opiniones expertas sobre mamíferos.

3. Normativa para los circos individuales
Las condiciones exactas específicas (cantidad de animales/indivíduos, posibilidad y necesidad de
enriquecimiento, tiempo pasado al aire libre, etc.) se especifican en la llamada `§11- Genehmigung´
(aprobación de acuerdo con el §11 del Acto para la Protección de los Animales). La autoridad
correspondiente (en la mayoría de los casos en las oficinas centrales) puede establecer provisiones
más o menos estrictas que aquellas estipuladas en las directivas. Ya que el conocimiento acerca de
la tenencia de animales exóticos es raro, también lo son las provisiones estipuladas. La aprobación
puede ser definitiva o irrevocable; no hay prácticamente ninguna posibilidad de revocarla.
Controles oficiales
Las condiciones de tenencia son controladas en cada población en la que se establece el circo por la
Oficina Alimentaria y Veterinaria. Sin embargo, los veterinarios raramente tienen conocimientos
acerca de animales exóticos, y se especializan en animales de zoos y animales salvajes. Durante los
cortos controles no es posible que los veterinarios perciban los déficits. A menudo cuentan con
demasiado poco tiempo para inspecciones en profundidad. Ya que las directivas son meras
recomendaciones sin carácter vinculante, en muchos casos, sin embargo, incluso los déficits
denunciados por la Asociación Europea para la Protección de los Elefantes permanecen ignorados.
Aquí encontrarás más información sobre el caso de `Mausi´, una hembra de elefante africano que
murió en un circo alemán a la edad de 31 años (en inglés).

 

 

¡Infórmate sobre los aspectos de la tenencia de elefantes en circos en los que se centra particularmente la ASOCIACIÓN EUROPEA PARA LA PROTECCIÓN DE LOS ELEFANTES!